NOCHE POÉTICA

POESÍA
La poesía es tan solo otro camino
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.

R.S.V.



Si desean adquirir un ejemplar de ALARIDOS DE UN POETA O DE LA INQUIETUD DE LA SANGRE, rellenen el pedido al pie de la página que corresponde al siguiente enlace:
http://www.editorial-ledoria.com/Opera-prima.124.0.html
(También disponible en tiendas y en formato E-book)

viernes, 19 de marzo de 2010

ESPERO RESPUESTA

Ya ni quiero ni puedo olvidaros
Ariadna, nunca deje de amaros.
Pero dime,¿ Por que lo hizo vos?
No lo sé...¿ Acaso lo sabe Dios?
Dime, ¿Merezco yo vuestro olvido,
si vos sois por lo que yo he vivido?
Duele creer que lo más he amado
esta fría noche me haya olvidado.
Yo no sé si oye alguien mi lamento,
no lo sé...quizás el firmamento.
Ofrezco mi aliento y mis pareados
para estar de nuevo enamorados,
dime Ariadna si esto es suficiente
para que cambie lo que vos siente.
Por favor, dime algo, una respuesta
que mi alma a esperar esta dispuesta

sábado, 13 de marzo de 2010

DESAMOR

Desamor
es carencia de amor.
Desamor,
exceso de dolor.

Desamor,
herido sin doctor.
Desamor,
desmesura de ardor.

Desamor,
un pintor sin color.
Desamor
es llama sin calor.

Desamor
es un rosal sin flor.
Desamor,
muerte en el interior.

Desamor,
juego con perdedor.
Desamor,
amar sin receptor.

Desamor,
un imprevisto error.
Desamor,
castigo del pastor.

Desamor,
agonizante rencor.
Desamor
es un triste servidor.

viernes, 5 de marzo de 2010

EL SUSPIRO DEL ALMA

Quiero empaparme de ti siempre,
ser dueño de un suspiro de amor
que suelte tu alma entristecida,
por no estar conmigo esta noche.

Dueña eres ya de mis suspiros
desde aquel día del mes de Mayo,
y no solo eres dueña de eso
que de mi corazón también.

Mi corazón late en tu pecho
y mis oídos son tus palabras,
pues no menos son tus suspiros
que son el reclamo de mi alma.

No estaré contigo esta noche
pero si estara mi corazón.
Mi alma se quedará conmigo
reclamando tu alma esta noche.

sábado, 27 de febrero de 2010

El rescate

Estás ante mí, pero estoy tiste
pues en mí habita la cobardía,
y cuan me gustas he de escribirte,
perdona la falta de hombría.

¿Y quien la tiene ante tu mirada?
Dime tú¿Quien no sería cobarde?
Mi sueño es tenerte enamorada
y besarte, en tanto una vela arde.

De belleza eres alegoría
aún cuando el viento te despeina,
de mi amor eres mi fantasía
y quiero convertirte en mi reina.

No,yo no se cifrar mi rescate,
pero con un romántico beso
y una mirada tuya que me ate
puedes evitar que siga preso.

viernes, 19 de febrero de 2010

En tu farmacia

Es buen camino la asertividad,
mas no es menos el de la empatía
para llegar a la simpatía
que conduce pues, a la felicidad.

Desinteresada y buena amiga
Marga,me enseñaste esto y más.
Cuando te llamo dispuesta estás
para escuchar lo que yo te diga.

En tu farmacia tendrás mi amistad
como un eficaz medicamento,
cuando te invada un mal sentimiento,
lo digo con total sinceridad.

A si que querida Margarita,
si alguna vez tienes un problema
sea cual sea, de cualquier tipo o tema,
seguro mi amistad te lo quita.

miércoles, 10 de febrero de 2010

MI BIBLIOTECA

Libros de mi biblioteca
que han esculpido mi vida,
bailando en la tinta seca
de cada página leida.

Bastantes de filosofía
algún que otro de autoestima,
por supuesto muchas poesía
que eso a uno siempre lo anima.

No faltan buenas novelas
de escritores muy nombrados
leidas al ritmo de las velas
para despues ser guardados.

Aunque duerman en estantes
me llevaron a otros mundos
mágicos y fascinantes
de ricos...de vagabundos.

De Quijotes y Dulcineas
historias del Santo Grial
de alguna batalla y peleas
que siempre acaban mal.

viernes, 5 de febrero de 2010

Otra vez...

Otra vez no quisiera llorar
vencido por este y aquel miedo,
cansado caigo en el infierno
en el que me van a condenar.

Otra vez no quisiera llorar
derrotado por estos celos,
pero recaigo en el intento
y como no,me vuelvo a fallar.

Otra vez no quisiera llorar
fatigado por este esfuerzo
cuando no acompaña el viento,
y a favor, ya no quiere soplar.

Otra vez no quisiera llorar
confuso por aquel momento,
perdido como ese sarmiento,
cuando la vid se quiere secar.