NOCHE POÉTICA
POESÍA
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.
R.S.V.
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Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.
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domingo, 15 de marzo de 2020
martes, 3 de marzo de 2020
miércoles, 28 de agosto de 2019
La ranchera del borracho (adolorido)
Espero el día de mi muerte
que morir es igual que verte
si alcanzarte a besar.
que morir es igual que verte
si alcanzarte a besar.
Volverás flaquita linda,
pues no hay mujer que prescinda
de un macho que sabe amar.
pues no hay mujer que prescinda
de un macho que sabe amar.
Y dices que no me quieres,
que trasnocho con mujeres
y ando borracho en el bar.
que trasnocho con mujeres
y ando borracho en el bar.
Pues desprecias mis halagos.
son mi cura unos tragos
para poderte olvidar.
son mi cura unos tragos
para poderte olvidar.
Y no hay bastantes tequilas
para olvidar tus pupilas
en este solitario bar.
para olvidar tus pupilas
en este solitario bar.
Pero yo sé que me quieres
aunque orgullosa me hieres
solo por verme rogar.
aunque orgullosa me hieres
solo por verme rogar.
Y aunque tu orgullo no quiera,
sé que el día que yo me muera,
¡Ay! me vendrás a llorar,
sé que el día que yo me muera,
¡Ay! me vendrás a llorar,
Y espero el día de mi muerte,
si por morir vuelvo a verte,
¡ay! moriría sin pesar.
si por morir vuelvo a verte,
¡ay! moriría sin pesar.
Rubén Suárez Valverde
jueves, 27 de diciembre de 2018
EL DELIRIO DEL SILENCIO
Derrotado una vez más
en esta ausencia que me dejas,
porque me buscas y te alejas,
porque te busco y te vas.
en esta ausencia que me dejas,
porque me buscas y te alejas,
porque te busco y te vas.
Y acabo hundido entre los pliegues
de ruinas que quedan remotas,
las reliquias de mis derrotas
que profano hoy porque te entregues.
de ruinas que quedan remotas,
las reliquias de mis derrotas
que profano hoy porque te entregues.
Pero me alcanza la locura
y el delirio que me envuelve hoy,
silencia todo lo que soy
y me habita en la noche oscura.
y el delirio que me envuelve hoy,
silencia todo lo que soy
y me habita en la noche oscura.
Porque tú que me has dado voz,
tú, gurú incorpóreo de mi alma,
te refugias ahora en la calma
y en este silencio feroz.
tú, gurú incorpóreo de mi alma,
te refugias ahora en la calma
y en este silencio feroz.
Porque me buscas y te vas,
porque me buscas y te alejas,
y en esta ausencia que me dejas
me sigo buscando y no estás.
porque me buscas y te alejas,
y en esta ausencia que me dejas
me sigo buscando y no estás.
Porque te busco y no estoy,
porque te busco y no estás,
derrotado una vez más
mientras me buscas y no soy.
porque te busco y no estás,
derrotado una vez más
mientras me buscas y no soy.
domingo, 14 de octubre de 2018
CUANDO TODO ESTO ERA CAMPO
CUANDO TODO ESTO ERA CAMPO
Niña: Abuelito ¿Fuiste niño?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
querida, yo también fuí
un niño fuerte y lozano.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
querida, yo también fuí
un niño fuerte y lozano.
Niña: ¿Y también tenías amigos?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
jugábamos siempre aquí
entre la hierba y el barro.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
jugábamos siempre aquí
entre la hierba y el barro.
Niña: ¿Y dónde están abuelito?
Abuelo: Cuando todo esto era campo
hubo una terrible guerra
y al monte se los llevaron.
Abuelo: Cuando todo esto era campo
hubo una terrible guerra
y al monte se los llevaron.
Niña: Abuelo ¿fuiste a la guerra?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
nos arrastraron al frente
tanto a hombres como a muchachos.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
nos arrastraron al frente
tanto a hombres como a muchachos.
Niña: Abuelo ¿por qué hubo guerra?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
se armó la bajeza humana
y se formaron dos bandos.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
se armó la bajeza humana
y se formaron dos bandos.
Niña: ¿Y entonces no existía el amor?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la gente también se amaba,
el amor siempre ha triunfado.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la gente también se amaba,
el amor siempre ha triunfado.
Niña: ¿Y encontraste el amor?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
me enamoré de la abuela
y aunque ya no está aún la amo.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
me enamoré de la abuela
y aunque ya no está aún la amo.
Niña: ¿Cómo conociste a la abuela?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la vi por primera vez,
coincidimos vendimiando.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la vi por primera vez,
coincidimos vendimiando.
Niña: ¿Y dónde está la abuelita?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
cayó malita y se fue
al cielo para cuidarnos.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
cayó malita y se fue
al cielo para cuidarnos.
Niña: ¿Y va a volver algún día?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la abuelita prometió
que nos estaría esperando.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
la abuelita prometió
que nos estaría esperando.
Niña: ¿Abuelito por qué lloras?
Abuelo: Cuando todo esto era campo
se me perdió la sonrisa,
ya solo me queda el llanto.
Abuelo: Cuando todo esto era campo
se me perdió la sonrisa,
ya solo me queda el llanto.
Niña: ¿Dónde dejaste la risa?
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
se la entregué a la abuela,
ella me la está guardando.
Abuelo: Cuando todo esto era campo,
se la entregué a la abuela,
ella me la está guardando.
Niña: ¡Pues yo te daré mi risa!
Abuelo: Cuando todo esto era campo
la abuela dijo lo mismo.
Niña: ¡Estás riendo! ¡La he encontrado!
Abuelo: Cuando todo esto era campo
la abuela dijo lo mismo.
Niña: ¡Estás riendo! ¡La he encontrado!
© Rubén Suárez Valverde
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domingo, 4 de marzo de 2018
Espectro
No lo veo, pero lo siento.
sé de cierto que está aquí
pues merodea tras de mí
siempre que escribir intento.
sé de cierto que está aquí
pues merodea tras de mí
siempre que escribir intento.
Sin cuerpo ni identidad
entre las sombras inmerso,
dicta su voz cada verso
y escribo su voluntad,
entre las sombras inmerso,
dicta su voz cada verso
y escribo su voluntad,
pues a su rigor me entrego.
Y desde la oscuridad
requiere mi soledad
para su macabro juego.
Y desde la oscuridad
requiere mi soledad
para su macabro juego.
Siento sobre mi sus ojos
y toda esperanza expira
en la magnitud de su ira.
Son temibles sus enojos.
y toda esperanza expira
en la magnitud de su ira.
Son temibles sus enojos.
En laberínticos noches
abandona la conciencia
y crea con cierta violencia
torbellinos de reproches.
abandona la conciencia
y crea con cierta violencia
torbellinos de reproches.
Y me persigue su sombra
donde haya oscuridad
y oigo como en soledad
su voz infernal me nombra.
donde haya oscuridad
y oigo como en soledad
su voz infernal me nombra.
Su presencia es la locura,
no existe si está, la calma,
retuerce impávido el alma
sus garras con desmesura.
no existe si está, la calma,
retuerce impávido el alma
sus garras con desmesura.
Mi dolor le regocija
en su macabro empeño
pues incluso cuando sueño
siento su mirada fija.
en su macabro empeño
pues incluso cuando sueño
siento su mirada fija.
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lunes, 22 de enero de 2018
BLOQUEO (sonetillo)
BLOQUEO (sonetillo)
No sé que es lo que me pasa
pero no puedo escribir,
y tanto quiero decir
que el no decirlo me abrasa.
La inspiración se retrasa,
sabe ella cuando venir.
Lo intento... por insistir,
y todo intento fracasa
y acaba en la papelera.
hoy mi pluma está vacía,
lo sabe y se desespera
impaciente en la agonía.
Es inútil, no hay manera,
mañana será otro día.
© Rubén Suárez Valverde
Derechos reservados.
No sé que es lo que me pasa
pero no puedo escribir,
y tanto quiero decir
que el no decirlo me abrasa.
La inspiración se retrasa,
sabe ella cuando venir.
Lo intento... por insistir,
y todo intento fracasa
y acaba en la papelera.
hoy mi pluma está vacía,
lo sabe y se desespera
impaciente en la agonía.
Es inútil, no hay manera,
mañana será otro día.
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sábado, 27 de mayo de 2017
LA DECISIÓN
Florece la oportunidad
En el jardín de mi tristeza
Y es mi castigo la certeza
De abandonar mi libertad.
En el jardín de mi tristeza
Y es mi castigo la certeza
De abandonar mi libertad.
Me acechan los remordimientos
En el ímpetu de su asedio
Por tener al fin el remedio
Para escapar de mis tormentos...
En el ímpetu de su asedio
Por tener al fin el remedio
Para escapar de mis tormentos...
Tropiezo con la misma piedra...
El delirio me hace pequeño,
Y los remordimientos en su empeño
Me cubren de venenosa hiedra.
El delirio me hace pequeño,
Y los remordimientos en su empeño
Me cubren de venenosa hiedra.
De las espinas temeroso
Pero sediento de ilusión,
Me equivoque en la decisión...
No es fácil cuando estas nervioso.
Pero sediento de ilusión,
Me equivoque en la decisión...
No es fácil cuando estas nervioso.
Me flagelo,me culpo y me odio
Por cada una de mis derrotas,
Pues si hubiera un ranking de idiotas
Sin duda yo ocuparía el podio.
Por cada una de mis derrotas,
Pues si hubiera un ranking de idiotas
Sin duda yo ocuparía el podio.
Y me repito: "tonto ¡tonto!"
Pero la posibilidad
De que haya otra oportunidad
Me consuela y será... ¡ muy pronto!
Pero la posibilidad
De que haya otra oportunidad
Me consuela y será... ¡ muy pronto!
domingo, 13 de noviembre de 2016
EL CRIMEN (El Heautontimorumenos)
Ayer a media noche maté a un hombre.
Profanó mi oscuridad abisal
despellejando el reflejo carnal
que da sombra y apariencia a mi nombre.
El cual susurraba una y otra vez
con acento que arañaba lo irónico,
mi nombre fluía como un insulto armónico,
como eco destilado en la embriaguez
del miedo. Pero de un valor afónico
que no sé de donde surgió me armé,
y entonces, sin hablar pregunté:
-¿Quién eres?
Silencio.
Profanó mi oscuridad abisal
despellejando el reflejo carnal
que da sombra y apariencia a mi nombre.
El cual susurraba una y otra vez
con acento que arañaba lo irónico,
mi nombre fluía como un insulto armónico,
como eco destilado en la embriaguez
del miedo. Pero de un valor afónico
que no sé de donde surgió me armé,
y entonces, sin hablar pregunté:
-¿Quién eres?
Silencio.
-Responde- dije- prístina presencia,
espectro latente de la conciencia,
¿profanas mi oscuridad y ahora callas?
¡Dime tu nombre si tienes agallas,
no dejes a medias tu atrevimiento.
Acaba de una vez con mi tormento!
¿Quién eres?
-Tú.
espectro latente de la conciencia,
¿profanas mi oscuridad y ahora callas?
¡Dime tu nombre si tienes agallas,
no dejes a medias tu atrevimiento.
Acaba de una vez con mi tormento!
¿Quién eres?
-Tú.
-¿Quién se atreve a burlar de tal manera
la tempestad en mi alma desatada
que bien parece una brisa otoñal
de mueca y de sonrisa disfrazada,
allí, fuera del sudario carnal
que la mantiene triste y prisionera?
-Tú.
la tempestad en mi alma desatada
que bien parece una brisa otoñal
de mueca y de sonrisa disfrazada,
allí, fuera del sudario carnal
que la mantiene triste y prisionera?
-Tú.
Me volví dando la espalda a mis ojos
impulsado por un pánico atroz,
para seguir la estela de su voz
que palpitaba tras unos matojos
devanados con visible maldad,
entre remordimientos tenebrosos.
¡Vestigios malditos de la experiencia
que se agitaban cual monstruos viscosos
en lo más profundo de la conciencia!
Hecatónquiros eran su follaje
y errantes de la Estigia más profunda
sus frutos. Entonces reuní el coraje
de mi alma desnutrida y moribunda,
reavivando su lúgubre fulgor
que iluminaba un místico camino
roído por reproches hasta el espino.
impulsado por un pánico atroz,
para seguir la estela de su voz
que palpitaba tras unos matojos
devanados con visible maldad,
entre remordimientos tenebrosos.
¡Vestigios malditos de la experiencia
que se agitaban cual monstruos viscosos
en lo más profundo de la conciencia!
Hecatónquiros eran su follaje
y errantes de la Estigia más profunda
sus frutos. Entonces reuní el coraje
de mi alma desnutrida y moribunda,
reavivando su lúgubre fulgor
que iluminaba un místico camino
roído por reproches hasta el espino.
Por reproches que manaban dolor,
por reproches que amputaron mis alas,
por reproches que como réprobas calas
de lágrimas en las que el corazón
se ahoga en su propia desesperación
y en el insomnio de las largas noches,
encharcan las orillas del presente
nutriendo las miserias de la mente.
Reproches, reproches ¡siempre reproches!
por reproches que amputaron mis alas,
por reproches que como réprobas calas
de lágrimas en las que el corazón
se ahoga en su propia desesperación
y en el insomnio de las largas noches,
encharcan las orillas del presente
nutriendo las miserias de la mente.
Reproches, reproches ¡siempre reproches!
Son grilletes de recuerdos hirientes
que condicionan nuestra libertad.
Son esas psicofonías estridentes
que ensordecen nuestra felicidad.
Son racimos de dudas incoherentes
que ceban nuestra viscosa ansiedad.
que condicionan nuestra libertad.
Son esas psicofonías estridentes
que ensordecen nuestra felicidad.
Son racimos de dudas incoherentes
que ceban nuestra viscosa ansiedad.
Y así, encadenado, sordo y cebado,
sorteando cada óbice presentado,
me posé ante la guarida infernal
que violentamente se retorcía,
como si le escociera el propio mal
que tan misteriosamente escondía
con la intención de sellar un final.
Ya fuera con su sangre o con la mía.
sorteando cada óbice presentado,
me posé ante la guarida infernal
que violentamente se retorcía,
como si le escociera el propio mal
que tan misteriosamente escondía
con la intención de sellar un final.
Ya fuera con su sangre o con la mía.
Pues poco me importaba, la verdad,
todo en la siniestra nocturnidad.
todo en la siniestra nocturnidad.
Y tras esta sangrienta conjetura,
dejando a lo celeste nuestra suerte
y por supuesto, sin temer la muerte,
le hablé con interrogante textura,
para así, engalanar su alma de insulto
y hacer que saliera aquel ser oculto
tras los frutos del palpitante espino,
preñados de ironía como el destino.
dejando a lo celeste nuestra suerte
y por supuesto, sin temer la muerte,
le hablé con interrogante textura,
para así, engalanar su alma de insulto
y hacer que saliera aquel ser oculto
tras los frutos del palpitante espino,
preñados de ironía como el destino.
-Dime, ¿dónde está ahora la valentía
que minuciosamente te ha traído aquí,
armado de inoportuna osadía
que ejecutas y escondes ante mí?
que minuciosamente te ha traído aquí,
armado de inoportuna osadía
que ejecutas y escondes ante mí?
Entonces aumentaron las convulsiones
en el espino fulgente y maldito
entre pestilentes respiraciones
que arrancaron en mí un terrible grito.
Son inefables aquellas visiones
luciferinas que exhalaba el rito.
en el espino fulgente y maldito
entre pestilentes respiraciones
que arrancaron en mí un terrible grito.
Son inefables aquellas visiones
luciferinas que exhalaba el rito.
Se me encogió el corazón cuando vi
salir entre aquel pestilente miasma
un reflejo translúcido de mi,
la encarnación de mi propio fantasma,
que ahora, dejando atrás su cobardía,
clavó su inquietante e infernal mirada
de color rojizo sobre la mía,
que no pudo sino desorbitada
enfrentarse a los destellos del mal
de incandescente y primario color
manifestados en el ser fantasmal.
salir entre aquel pestilente miasma
un reflejo translúcido de mi,
la encarnación de mi propio fantasma,
que ahora, dejando atrás su cobardía,
clavó su inquietante e infernal mirada
de color rojizo sobre la mía,
que no pudo sino desorbitada
enfrentarse a los destellos del mal
de incandescente y primario color
manifestados en el ser fantasmal.
Es este sin duda el mayor temor
que pueda sentir jamás un mortal,
enfrentarse desnudo a su interior
siendo uno mismo la herida y el puñal.
que pueda sentir jamás un mortal,
enfrentarse desnudo a su interior
siendo uno mismo la herida y el puñal.
Pero no había menguado aún mi valor
ni la intención de sellar un final,
aunque oscilase entre el propio suicidio
y el más intrépido y complejo homicidio,
pues ambos traerían la tranquilidad
que aún sigo implorando en mi soledad.
ni la intención de sellar un final,
aunque oscilase entre el propio suicidio
y el más intrépido y complejo homicidio,
pues ambos traerían la tranquilidad
que aún sigo implorando en mi soledad.
No aparté de sus pupilas macabras
mi mirada ni tan solo un segundo,
cuando desenfundé nuevas palabras
que brotaron de un impulso profundo:
mi mirada ni tan solo un segundo,
cuando desenfundé nuevas palabras
que brotaron de un impulso profundo:
-¿A quién se debe furia impertinente,
inquietud de mi sangre solitaria,
la amenaza que mantienes latente
en tus respuestas de burla nefaria?
¿Acaso eres la sombra de un gualicho
que tiene como siniestro capricho
devorar mi insufrible levedad?
¿O eres el fruto de la voluptuosidad
de aquel Súcubo que por excelencia
fue fecundado por el Ángel caído?
Dime, ¿ a quién se debe tu presencia?
¿Quién es el Ser infernal que te ha traído
para hacer más amarga mi existencia?
¿Quién profanador, fue el Ser vengativo
que te engendró en mis ruinas a conciencia
sin aparente ni justo motivo?
inquietud de mi sangre solitaria,
la amenaza que mantienes latente
en tus respuestas de burla nefaria?
¿Acaso eres la sombra de un gualicho
que tiene como siniestro capricho
devorar mi insufrible levedad?
¿O eres el fruto de la voluptuosidad
de aquel Súcubo que por excelencia
fue fecundado por el Ángel caído?
Dime, ¿ a quién se debe tu presencia?
¿Quién es el Ser infernal que te ha traído
para hacer más amarga mi existencia?
¿Quién profanador, fue el Ser vengativo
que te engendró en mis ruinas a conciencia
sin aparente ni justo motivo?
-Tú.
-¿Qué maleficio es el que se me impone,
qué condena o castigo se supone
monosílaba burla, que merezco,
si ya no sé a qué deidad pertenezco?
Y si los renglones de la experiencia
se escriben en la frente con paciencia
degenerativa. Tinta que se adquiere
a marcha forzada según se muere.
Si todo se aprende tarde en la vida
siendo esto ya una verdad digerida
¿Crees que de verdad castigo merezco?
Si es así, ejecuta tu maleficio,
acaba de una vez con mi suplicio,
porque ya de esperanza no padezco
desde que vencí al motín de los sueños
muertos con sus desengaños y empeños.
qué condena o castigo se supone
monosílaba burla, que merezco,
si ya no sé a qué deidad pertenezco?
Y si los renglones de la experiencia
se escriben en la frente con paciencia
degenerativa. Tinta que se adquiere
a marcha forzada según se muere.
Si todo se aprende tarde en la vida
siendo esto ya una verdad digerida
¿Crees que de verdad castigo merezco?
Si es así, ejecuta tu maleficio,
acaba de una vez con mi suplicio,
porque ya de esperanza no padezco
desde que vencí al motín de los sueños
muertos con sus desengaños y empeños.
Ancló con espectral levitación
en los océanos que esconde mi sombra.
Sentí su estentórea respiración
y todavía siento cómo me nombra.
en los océanos que esconde mi sombra.
Sentí su estentórea respiración
y todavía siento cómo me nombra.
-¡Oh, delirio! ¡Oh, verídica invención!
Fauna del bosque de la identidad,
tú ridiculizas la soledad.
A ti, ilícita reverberación,
solo te tengo a ti, en nada más creo,
porque tú eres yo y de mi has venido.
Pero hoy te acepto, te rezo y te olvido.
Fauna del bosque de la identidad,
tú ridiculizas la soledad.
A ti, ilícita reverberación,
solo te tengo a ti, en nada más creo,
porque tú eres yo y de mi has venido.
Pero hoy te acepto, te rezo y te olvido.
Y fundiéndose en lágrimas del Leteo,
terminó la noche y sus pesadillas.
Soñaré si las voces no me infligen.
Deshojaré para caer de rodillas
mi sombra volviendo al punto de origen.
terminó la noche y sus pesadillas.
Soñaré si las voces no me infligen.
Deshojaré para caer de rodillas
mi sombra volviendo al punto de origen.
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martes, 1 de noviembre de 2016
EL ZAHORÍ
Tú que siempre saciaste
El impulso de la sed
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Tú que bebiste
De abundantes pozos
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
De abundantes pozos
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Tú que te bañabas
En profundas aguas
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
En profundas aguas
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Ahora que ha bajado
La caprichosa marea
Que mecía tus sueños
Te desvela la sed.
La caprichosa marea
Que mecía tus sueños
Te desvela la sed.
domingo, 2 de octubre de 2016
AMANECER
Despierta
el sol
Entre
las pestañas
De
sus secretos.
Sorteo
la ropa tirada
Para
ir al baño,
Me
lavo la cara
Pero
no se aclaran
Las
dudas.
El
espejo de nuestro destino
Sigue
empañado,
Apenas
logro distinguirme.
No
sé quien soy,
Ni
qué somos,
Pero
recuerdo qué fuimos
Y
quien me hiciste ser.
Recuerdo
nuestros paseos por Toledo
Robándonos
besos
Entre
las sombras,
Como
dos amantes fugitivos
Que
huyen del amor
Pero
que dejan demasiados
Recuerdos
tras de si
Y
acaban siendo alcanzados
Y
encadenados en la prisión del deseo.
Y
recuerdo domingos grises
Sin
coger el teléfono,
Pensando
en que si lo de ayer
Estuvo
bien o estuvo mal,
Qué
importa, lo que importa
Es
que estuvo, y que está,
O
quizá lo importante
Es
que estamos,
O que no estamos
O
yo que sé…
Porque
nos empeñamos
En
morder el polvo
Para
echar los mejores,
En
rompernos el alma
En
mil pedazos
Para
decir un te quiero,
Un
te quiero, joder,
Un
te quiero
Que
quizá ya no valga la pena
Pero
al menos es sincero.
Huele
a café, te has levantado,
Llevas
mi camiseta,
Eso
significa que hoy te quedas,
Significa
que hoy somos
Lo
que mañana no seremos
Pero
mientras seamos lo que ayer fuimos
No
tengo más remedio,
Ni
más dicha que amarte.
© Rubén Suárez Valverde
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sábado, 6 de agosto de 2016
VÉRTIGO
Soy yo cuando soy distinto.
Ya apenas hablo conmigo
ni me encuentro de repente
pero otro adiós ya no duele,
quizá nunca haya dolido.
Ya no lloro lo que escribo
cuando la noche me vence.
El llanto y el poema perecen
quizá en el mismo latido
como el sexo y el instinto
de querernos para siempre.
Voy sin rumbo últimamente,
no encontré mejor camino
para caminar conmigo,
para encontrarme de frente
y al mismo tiempo perderme
quizá en el mismo latido,
en el caos de los sentidos
en donde nacen y mueren
los versos que me mantienen
en vida pero no vivo
en el altar del delirio,
donde la noche me vence
y el rostro se desprende
en las ruinas del olvido,
y en la gravedad del rito
mis propias sombras me ofenden
como el reflejo que prende
cuando todo da lo mismo
una vez que estás vencido.
Bajo un manto de estrellas.
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Vértigo
miércoles, 3 de agosto de 2016
ESQUIRLAS DE LA INSPIRACÓN
La insinuación ofrece lo que la
evidencia limita.
…
He aprendido que la Poesía es más
necesidad que obligación, pero aún no sé si la de callar o hacer al hablar al
ser interior.
…
La masturbación es un delirio
romántico.
…
La verdadera Poesía no requiere
signos.
…
La vida es el goteo de la muerte.
…
Confunden el amor con la
caballerosidad: es tan rara la caballerosidad en estos días, que cuando
aprecian indicios de ella se asustan.
…
A veces mis ojos dicen lo que no
dicen mis versos.
…
Mira todo como si fuera la
primera vez y encontrarás el verdadero valor.
…
Si quieres creer en algo no lo
estudies en exceso.
…
El silencio es perfección de la
palabra.
Los pequeños detalles ocasionan
las grandes dudas.
…
El motivo no es la solución, pero
es el comienzo de ella.
…
Quizá lo que buscan las mujeres
es sentirse seguras en la inseguridad de tenernos.
…
A veces hay que perder a alguien
para encontrarse a si mismo.
…
Tus hechos demuestran lo que
eres, y la forma de hacerlos te define.
…
Si actúas sin comprender, tan
solo gesticulas.
…
Y así vivo, de espaldas a mis
ojos.
…
Esnobismo
literario: La gente no lee, y la que lee, lee lo que lee la gente.
…
La naturaleza de la poesía es el
sentimiento, su flora, las visiones de la memoria y su fauna se podría decir
que son las voces que limitan lo consciente de los inconsciente.
…
Desconfía de quien presume ser humilde,
el humilde no presume.
domingo, 8 de mayo de 2016
MATRIMONIO
Todo
empezó con una mirada,
Con
una palabra o quizá un gesto.
Pero
hoy no celebramos solo esto
En
esta magnífica velada.
El
matrimonio no es solo una alianza,
Un
novio apuesto ni una novia guapa,
El
matrimonio es una nueva etapa
Que
arroja a vuestras vidas esperanza,
Un
sentimiento que ofrecéis a Dios,
La
luz que ilumina un nuevo camino,
El
camino que une vuestro destino
Y
el destino es el amor de los dos.
El
matrimonio ha de ser ese bastón
Cuando
también la vida o ponga a prueba
Porque
entonces el amor que os eleva
Será
el apoyo de vuestra relación,
Para
que vuestros sentimientos no cesen
En
la dicha como en la adversidad.
Os
deseo toda la felicidad
Pero
ahora… ¡que se besen, que se besen!
miércoles, 26 de agosto de 2015
Suspiros de ausencia
Siento la necesidad
de balanceame en tu pecho,
de extinguirme en tu humedad
y subestimar el trecho
que esta noche nos separa.
Quiero enredarme en tu pelo
y bsar tu linda cara
para saciar el anhelo
Que nos desnudara el alma
en un profundo suspiro,
y encontrar al fin la calma
mientras desnudo te miro.
Acariciarte de nuevo
sintiéndote enamorada
cuando enamorado me elevo
en la luz de tu mirada.
de balanceame en tu pecho,
de extinguirme en tu humedad
y subestimar el trecho
que esta noche nos separa.
Quiero enredarme en tu pelo
y bsar tu linda cara
para saciar el anhelo
Que nos desnudara el alma
en un profundo suspiro,
y encontrar al fin la calma
mientras desnudo te miro.
Acariciarte de nuevo
sintiéndote enamorada
cuando enamorado me elevo
en la luz de tu mirada.
domingo, 16 de agosto de 2015
Romance del Conde Olinos por Jose Negrete (Hermosa versión)
Hermosa versión del romance del Conde Olinos.
https://www.youtube.com/watch?v=KOVTJ6ElMmE
Hermosa versión del romance del Conde Olinos.
https://www.youtube.com/watch?v=KOVTJ6ElMmE
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ruben suarez valverde
sábado, 15 de agosto de 2015
Oración a Nuestra Señora Virgen de la Soledad (Patrona de Fuensalida)
Ven,
ampáranos tú, ¡oh! madre del cielo,
guárdanos
bajo ese manto de luto
y haznos dignos de tu sagrado fruto
porque
sacias la sed de nuestro anhelo
y
eres causa de nuestra devoción.
Recíbenos
con divina ternura
pues
coronas el dolor, virgen pura,
en el dulce seno de tu corazón
y
alumbra a Fuensalida con la luz
que
irradia Madre, tu inmensa piedad.
Guíanos
¡oh! Virgen de la soledad
por
el camino que erigió la cruz
De tu hijo hacia nuestra salvación.
Escucha
patrona, bella alcaldesa,
como
Fuensalida confiesa
en una sola voz su devoción.
A
ti elevamos Madre Celestial
de
perlado llanto nuestra oración:
no
nos dejes caer en la tentación
y
protege así a tus hijos del mal
para
hacernos propicios del bien
y
seguir los pasos de tu doctrina.
Bendita
tu gloria Madre divina
y
bendita sea tu pureza. Amén
jueves, 25 de junio de 2015
jueves, 19 de marzo de 2015
Rebosa el cenicero
víctima de mis versos.
Apuro el último trago
por los que dejamos atrás
y nos esperan.
Tenemos el consuelo de que mentirnos
es fácil, y no es bastante,
ofrecemos la otra mejilla a la verdad
y nos descubrimos en el espanto
profundo de no ser.
Cuánto le debemos al miedo.
¿ Por qué cuestionar entonces,
una vida más vida que nos reclama?
víctima de mis versos.
Apuro el último trago
por los que dejamos atrás
y nos esperan.
Tenemos el consuelo de que mentirnos
es fácil, y no es bastante,
ofrecemos la otra mejilla a la verdad
y nos descubrimos en el espanto
profundo de no ser.
Cuánto le debemos al miedo.
¿ Por qué cuestionar entonces,
una vida más vida que nos reclama?
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