NOCHE POÉTICA

POESÍA
La poesía es tan solo otro camino
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.

R.S.V.



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miércoles, 13 de agosto de 2014

INERCIA DE UN RECUERDO

Y me pregunto cada día
porque amor, cada día me acuerdo,
si en tu alma la melancolía
guarda el calor de mi recuerdo.

Y me pregunto con frecuencia
si ahora tus manos por mi nombre
desgarra tu cuerpo en mi ausencia
o si por ventura eres de otro hombre.
Con el orgullo nos cegamos,
nunca son buenos los extremos.
Quizá todavía nos queramos
pero es algo que nunca lo sabremos.

jueves, 19 de junio de 2014

LA TENTACIÓN DEL ALMA

Abarca el cielo y el infierno
esa voluptuosa mirada,
es pecado y puro misterio
lo que atesoran sus pestañas,
desafío de los sentimientos
que anidan plácidos en mi alma.
Desconcierto del pensamiento
que seducido, olvida y calla
todos esos remordimientos
cuando me elevo en su mirada
y recorren todo su cuerpo
esas caricias desbocadas
que se extinguen bajo su falda
o entre las dunas de su pecho
cuando ausente en si misma, baila
como débil llama en el fuego.
Y tiene una sed obstinada
que incita la humedad del beso,
de ese beso que ensucie mi alma.

No debemos, no..no...de...be...mos...
No pares ¡Oh, qué hacemos! ¡Para!
¿no ves que tu boca es veneno?
¿no ves que tu cuerpo me mata?
Para, que soy honrado y me niego
¡Para, te lo suplico por mi alma!
para ¡para! Ángel del infierno

Si me espera dormida en casa
la persona que yo más quiero,
si tengo el paraíso en mi cama
qué hago pues, perdido en su cuerpo.
La razón pugna con el deseo
empero el amor siempre gana
porque la traición es de necios
y a veces muy caro se paga.

Se lleva la noche un día nuevo,
ya despunta tímida el alba,
sabe el cielo que me arrepiento
de haber intentado besarla
teniendo al amor verdadero
tan dormida aquí, en mi cama.
Estando enredado en su pelo
para qué quiero yo más faldas
si es la única mujer que quiero
y la única que me aguanta,
pero es tal este sentimiento
de vergüenza que mi alma aguarda...
¡Oh! Me apena verla en su sueño
tan dormidita y descuidada
posando inocente en mi pecho
la bella expresión de su cara.
La quiero, juro que la quiero
y que lo de ayer no fue nada.
Despierta, pregunta si duermo,
no puedo pronunciar palabra,
me acechan los remordimientos
y ella...ella no sabe nada.

domingo, 18 de mayo de 2014

BOHEMIO

Huyes y te encuentras en cada verso
y cada poema se torna en condena
cuando buscas un verso en el reverso
de tu piel que al menos valga la pena.

Perdido, ya no sabes en qué creer,
vives por la noche y por la mañana
te conformas con ver la lluvia caer
en los garabatos de tu ventana.

Abres es libro que te introduce
en las mismas sombras con su dolor
y su inquietud y ya no te seduce
la cálida idea del mundo exterior.

Lees y descorchas un vino barato,
prendes el cigarro con la cerillas
y entonces decides pasar un buen rato
abandonado en tu oscura buhardilla

Pero ves tu ausencia en el negativo
de sueños que escarban la eternidad,
y desnudo, deshojas el motivo
que arroja tu alma a la fría oscuridad

Donde solo eres una vulnerable
presa entre las fauces de la conciencia.
Si, llora, llora y siéntete culpable
de alimentar la eterna competencia

Del que eres, del que fuiste y no serás.
La Inquietud de la Sangre te devora
porque sabes que no puedes dar más:
Desahucias cada noche hasta la aurora

Sombras de la conciencia más profunda
que atormentadas por voces que infligen
psicofonías de tu alma moribunda,
te condenan al templo del origen.

¡Oh! Deshecho del obstinado fracaso,
y entonces ves que aquella íntima oración
que atesoras en el fondo del vaso
apenas alivia la frustración

De no ser lo que podías haber sido
si la innata vocación de tu pluma
o el verso que surge en cada latido
no fuera más que un sueño que se esfuma

En el terrible esnobismo de Nombres
deshabitados que ultrajan su mente.
¡Ah! Qué vulgar síntoma de los hombres
que viven muertos inconscientemente.

Trémulo telón, función terminada,
no hay más noche tras el último trago
ni más versos tras la última calada,
ahora que el sueño vence en un amago

De paz al saciar tu necesidad
de escribir algo que valga la pena,
pero vendrá el día con su realidad
y el poema se tornará en tu condena,

Entonces cuando busques el problema
y te halles perdido en tu vocación,
te consolarás con que en cada poema
al menos desnudaste el corazón.

domingo, 27 de abril de 2014

ESCRIBIR POR NO MORIR (II)



Se derrumba el pétreo jardín del miedo
ante mis pies. Huyo pero me enredo
en los presagios y en las cicatrices
de una inquietud huérfana de matices
que apenas, se vale de abstractas voces,
flamígero abismo que desconoces
y que sin saber por qué  te sostiene
te mece o te hunde según le conviene.
Aquí entre escombros no florece el verbo
que me desate y tan solo soy un siervo
de su silencio y su palabra muda.

Hoy siquiera en la Poesía encuentro ayuda.

domingo, 23 de marzo de 2014

ÁNIMO

ÁNIMO
No llores más ¡ay! mi pobre,
que verte llorar me mata.
Se torna la luna cobre
y tus lágrimas de plata.
Que eres tú mi alma, un pedazo
del cielo donde me eleva
la ternura de tu abrazo.
La vida nos pone a prueba
Pero hemos de ser valientes,
despertar pisando fuerte,
luchar y luchar pacientes
y esperar la buena suerte.
¡Oh! Ven, duérmete en mi pecho
posando en mi tu belleza,
porque mañana, sospecho,
no habrá en la senda maleza
Que frene nuestro camino.
Despierta amor ¡oh! ¡despierta,
que la puerta del destino
y la esperanza está abierta!
Ven, cógeme de la mano,
no temas, mi amor te guía.
Sí, partiremos temprano:
mañana será otro día.

viernes, 21 de marzo de 2014

DELIRIOS DE UN AMOR TEMPESTUOSO




Aspiras mi desahucio sin venganza
al verme amenazado por mi sombra,
no disimules, soy yo quien te nombra,
pero eres tú quien truca la balanza.

Y si no acepté tu última llamada
fue por no declararte mi lamento,
por no fingir el entretenimiento
en el que huimos para no decir nada.

Soy un hombre difícil fácil de usar
que confunde literatura y vida,
tan idénticas en corta medida…
que me asusta amor, dejarte escapar.

Si para que amanezca tu sonrisa
anochecer con otro hombre debieras,
lo acepto, aun con la rabia de las fieras
que olisquean impacientes la premisa.

¡Ah! Desvarío amor, pues ya solo muero
por esta Cosa innata que se mueve:
¡Oh! La tierra huele a mojado y no llueve.
Te odio tanto que a veces creo que te quiero,

Mas solo eres mía cuando no te tengo.
¿Por qué huyes de lo que pides? ¿Por miedo?
Yo jamás te señalé con el dedo
porque amor, cuando tú vienes yo vengo.

Escucha estos delirios sempiternos,
este eco oriundo que se contradice,
esta inquietud indómita que dice
que estamos condenados a querernos.

Y así, sin más poesía que la de odiarnos
se bendice al menos lo que persigo,
porque no veo más remedio contigo
ni más dicha que la de soportarnos.

Esto es entre tú y yo, es cosa de dos,
pero temo cuando crees en el mito
de los muertos, me asustas y lo admito,
pues sé que el agobio es el peor adiós.