NOCHE POÉTICA
POESÍA
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.
R.S.V.
Si desean adquirir un ejemplar de ALARIDOS DE UN POETA O DE LA INQUIETUD DE LA SANGRE, rellenen el pedido al pie de la página que corresponde al siguiente enlace:
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.
R.S.V.
Si desean adquirir un ejemplar de ALARIDOS DE UN POETA O DE LA INQUIETUD DE LA SANGRE, rellenen el pedido al pie de la página que corresponde al siguiente enlace:
http://www.editorial-ledoria.com/Opera-prima.124.0.html(También disponible en tiendas y en formato E-book)
Mostrando entradas con la etiqueta poesia toledo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesia toledo. Mostrar todas las entradas
sábado, 5 de septiembre de 2015
Rubén Suárez recita en el fstival internacional de poesía voix vives
El poeta toledano Rubén Suárez volvió ayer al Voix Vives después de dos años. Aunque nuestro poeta ha seguido haciendo y participando en recitales por toda España, en la pasada edición no pudo asistir. El recital se efectuó en la plaza del ayuntamiento de Toledo ante la Catedral. Estamos encantados de presenciar un anticipo de la presentación de su último libro "La inquietud de la sangre" que presenta en Fuensalida a las 19:00 en la casa de cultura. Os dejamos el enlace del vídeo:
jueves, 19 de marzo de 2015
Rebosa el cenicero
víctima de mis versos.
Apuro el último trago
por los que dejamos atrás
y nos esperan.
Tenemos el consuelo de que mentirnos
es fácil, y no es bastante,
ofrecemos la otra mejilla a la verdad
y nos descubrimos en el espanto
profundo de no ser.
Cuánto le debemos al miedo.
¿ Por qué cuestionar entonces,
una vida más vida que nos reclama?
víctima de mis versos.
Apuro el último trago
por los que dejamos atrás
y nos esperan.
Tenemos el consuelo de que mentirnos
es fácil, y no es bastante,
ofrecemos la otra mejilla a la verdad
y nos descubrimos en el espanto
profundo de no ser.
Cuánto le debemos al miedo.
¿ Por qué cuestionar entonces,
una vida más vida que nos reclama?
POR QUÉ
Todos alguna vez hemos necesitado un POR QUÉ en nuestra vida.
No entiendo por qué si lo dí todo,
no entiendo por qué del día a la noche
nuestro amor se convirtió en reproche.
Sin un por qué no encuentro el modo
de sacarte de mi corazón.
Si me dijeras que te fui infiel,
que busqué placer en otra piel...
al menos tendrías una razón,
Si me dijeras que te fui infiel,
que busqué placer en otra piel...
al menos tendrías una razón,
pero fuiste el numen del amor,
del amor que dio rumbo a mi nombre,
del amor que una noche me hizo hombre,
del amor que hoy se torna en dolor.
del amor que dio rumbo a mi nombre,
del amor que una noche me hizo hombre,
del amor que hoy se torna en dolor.
Si es el primer amor sempiterno
y solo el primero es verdadero,
que tu olvido me de muerte quiero
porque yo no merezco éste infierno.
y solo el primero es verdadero,
que tu olvido me de muerte quiero
porque yo no merezco éste infierno.
Jamás volverás a mi, lo sé,
que fui amado es mi único consuelo.
Para olvidarte bien sabe el cielo
que solo necesito un por qué.
que fui amado es mi único consuelo.
Para olvidarte bien sabe el cielo
que solo necesito un por qué.
Etiquetas:
Bunbury,
fuensalida,
mejores poetas,
poesía,
poesia españa,
poesia toledo,
poeta,
por que,
rubén suárez valverde,
toledo
miércoles, 13 de agosto de 2014
INERCIA DE UN RECUERDO
Y me pregunto cada día
porque amor, cada día me acuerdo,
si en tu alma la melancolía
guarda el calor de mi recuerdo.
Y me pregunto con frecuencia
si ahora tus manos por mi nombre
desgarra tu cuerpo en mi ausencia
o si por ventura eres de otro hombre.
Con el orgullo nos cegamos,
nunca son buenos los extremos.
Quizá todavía nos queramos
pero es algo que nunca lo sabremos.
porque amor, cada día me acuerdo,
si en tu alma la melancolía
guarda el calor de mi recuerdo.
Y me pregunto con frecuencia
si ahora tus manos por mi nombre
desgarra tu cuerpo en mi ausencia
o si por ventura eres de otro hombre.
Con el orgullo nos cegamos,
nunca son buenos los extremos.
Quizá todavía nos queramos
pero es algo que nunca lo sabremos.
domingo, 18 de mayo de 2014
BOHEMIO
Huyes y te encuentras en cada verso
y cada poema se torna en condena
cuando buscas un verso en el reverso
de tu piel que al menos valga la pena.
Perdido, ya no sabes en qué creer,
vives por la noche y por la mañana
te conformas con ver la lluvia caer
en los garabatos de tu ventana.
Abres es libro que te introduce
en las mismas sombras con su dolor
y su inquietud y ya no te seduce
la cálida idea del mundo exterior.
Lees y descorchas un vino barato,
prendes el cigarro con la cerillas
y entonces decides pasar un buen rato
abandonado en tu oscura buhardilla
Pero ves tu ausencia en el negativo
de sueños que escarban la eternidad,
y desnudo, deshojas el motivo
que arroja tu alma a la fría oscuridad
Donde solo eres una vulnerable
presa entre las fauces de la conciencia.
Si, llora, llora y siéntete culpable
de alimentar la eterna competencia
Del que eres, del que fuiste y no serás.
La Inquietud de la Sangre te devora
porque sabes que no puedes dar más:
Desahucias cada noche hasta la aurora
Sombras de la conciencia más profunda
que atormentadas por voces que infligen
psicofonías de tu alma moribunda,
te condenan al templo del origen.
¡Oh! Deshecho del obstinado fracaso,
y entonces ves que aquella íntima oración
que atesoras en el fondo del vaso
apenas alivia la frustración
De no ser lo que podías haber sido
si la innata vocación de tu pluma
o el verso que surge en cada latido
no fuera más que un sueño que se esfuma
En el terrible esnobismo de Nombres
deshabitados que ultrajan su mente.
¡Ah! Qué vulgar síntoma de los hombres
que viven muertos inconscientemente.
Trémulo telón, función terminada,
no hay más noche tras el último trago
ni más versos tras la última calada,
ahora que el sueño vence en un amago
De paz al saciar tu necesidad
de escribir algo que valga la pena,
pero vendrá el día con su realidad
y el poema se tornará en tu condena,
Entonces cuando busques el problema
y te halles perdido en tu vocación,
te consolarás con que en cada poema
al menos desnudaste el corazón.
y cada poema se torna en condena
cuando buscas un verso en el reverso
de tu piel que al menos valga la pena.
Perdido, ya no sabes en qué creer,
vives por la noche y por la mañana
te conformas con ver la lluvia caer
en los garabatos de tu ventana.
Abres es libro que te introduce
en las mismas sombras con su dolor
y su inquietud y ya no te seduce
la cálida idea del mundo exterior.
Lees y descorchas un vino barato,
prendes el cigarro con la cerillas
y entonces decides pasar un buen rato
abandonado en tu oscura buhardilla
Pero ves tu ausencia en el negativo
de sueños que escarban la eternidad,
y desnudo, deshojas el motivo
que arroja tu alma a la fría oscuridad
Donde solo eres una vulnerable
presa entre las fauces de la conciencia.
Si, llora, llora y siéntete culpable
de alimentar la eterna competencia
Del que eres, del que fuiste y no serás.
La Inquietud de la Sangre te devora
porque sabes que no puedes dar más:
Desahucias cada noche hasta la aurora
Sombras de la conciencia más profunda
que atormentadas por voces que infligen
psicofonías de tu alma moribunda,
te condenan al templo del origen.
¡Oh! Deshecho del obstinado fracaso,
y entonces ves que aquella íntima oración
que atesoras en el fondo del vaso
apenas alivia la frustración
De no ser lo que podías haber sido
si la innata vocación de tu pluma
o el verso que surge en cada latido
no fuera más que un sueño que se esfuma
En el terrible esnobismo de Nombres
deshabitados que ultrajan su mente.
¡Ah! Qué vulgar síntoma de los hombres
que viven muertos inconscientemente.
Trémulo telón, función terminada,
no hay más noche tras el último trago
ni más versos tras la última calada,
ahora que el sueño vence en un amago
De paz al saciar tu necesidad
de escribir algo que valga la pena,
pero vendrá el día con su realidad
y el poema se tornará en tu condena,
Entonces cuando busques el problema
y te halles perdido en tu vocación,
te consolarás con que en cada poema
al menos desnudaste el corazón.
sábado, 10 de marzo de 2012
El arcano de la belleza
¡Oh! Díganme eternas insatisfechas,
qué buscan vuestras súplicas desechas,
qué buscan, díganmelo por clemencia,
no puedo estirar más la inteligencia.
¿Buscan por ventura un molde adecuado
de tamaño viril y proporcionado?
¡Oh! Perecerá, no les hará gracia
cuando la mutación se muestre lacia.
No me miren así, no se me ofendan,
no me penalicen ni se desprendan
de la lectura (no me mires así,
es solo que aún no te conozco a ti).
Qué piden vuestras súplicas al cielo,
qué virtud satisfaría vuestro anhelo.
Por no descartar…¿el rango de un nombre?
¡Oh! No pidan mucho, solo soy un hombre.
Qué claman vuestros rezos concordantes,
qué Ser santificado os conmueve antes,
¿Las almas sinceras y detallistas?
No se impugnen, no se pasen de listas,
no las valoran, que así me he ofrecido
y soy pasto sustancial del olvido.
¡Oh! Maldito mito es el del amor,
sumaré otra derrota a mi dolor.
¡Por favor, qué suplica vuestro cántico!
¿busca tal vez el reflejo romántico?
No lo valoran, que así me he ofrecido
y de todo esto nada me ha servido.
No sé rentabilizar mis enfados
para ganar vuestros encadenados
corazones. ¡Oh, divino misterio,
que una fibra de él sea mi cementerio!
Qué buscan, si después son inasibles
para quintetos suaves y sensibles.
¿No buscaran solo por mal pensar,
compañía para poder remediar
el absurdo caos de la soledad?
No os ofrezco en vano mi Identidad.
Decidme voluptuosidad celeste,
descifren el misterio que conteste
a la inquietud de mis sospechas.
¡Oh! decidme eternas insatisfechas.
qué buscan vuestras súplicas desechas,
qué buscan, díganmelo por clemencia,
no puedo estirar más la inteligencia.
¿Buscan por ventura un molde adecuado
de tamaño viril y proporcionado?
¡Oh! Perecerá, no les hará gracia
cuando la mutación se muestre lacia.
No me miren así, no se me ofendan,
no me penalicen ni se desprendan
de la lectura (no me mires así,
es solo que aún no te conozco a ti).
Qué piden vuestras súplicas al cielo,
qué virtud satisfaría vuestro anhelo.
Por no descartar…¿el rango de un nombre?
¡Oh! No pidan mucho, solo soy un hombre.
Qué claman vuestros rezos concordantes,
qué Ser santificado os conmueve antes,
¿Las almas sinceras y detallistas?
No se impugnen, no se pasen de listas,
no las valoran, que así me he ofrecido
y soy pasto sustancial del olvido.
¡Oh! Maldito mito es el del amor,
sumaré otra derrota a mi dolor.
¡Por favor, qué suplica vuestro cántico!
¿busca tal vez el reflejo romántico?
No lo valoran, que así me he ofrecido
y de todo esto nada me ha servido.
No sé rentabilizar mis enfados
para ganar vuestros encadenados
corazones. ¡Oh, divino misterio,
que una fibra de él sea mi cementerio!
Qué buscan, si después son inasibles
para quintetos suaves y sensibles.
¿No buscaran solo por mal pensar,
compañía para poder remediar
el absurdo caos de la soledad?
No os ofrezco en vano mi Identidad.
Decidme voluptuosidad celeste,
descifren el misterio que conteste
a la inquietud de mis sospechas.
¡Oh! decidme eternas insatisfechas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)