NOCHE POÉTICA

POESÍA
La poesía es tan solo otro camino
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.

R.S.V.



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domingo, 4 de marzo de 2018

Espectro

No lo veo, pero lo siento.
sé de cierto que está aquí
pues merodea tras de mí
siempre que escribir intento.
Sin cuerpo ni identidad
entre las sombras inmerso,
dicta su voz cada verso
y escribo su voluntad,
pues a su rigor me entrego.
Y desde la oscuridad
requiere mi soledad
para su macabro juego.
Siento sobre mi sus ojos
y toda esperanza expira
en la magnitud de su ira.
Son temibles sus enojos.
En laberínticos noches
abandona la conciencia
y crea con cierta violencia
torbellinos de reproches.
Y me persigue su sombra
donde haya oscuridad
y oigo como en soledad
su voz infernal me nombra.
Su presencia es la locura,
no existe si está, la calma,
retuerce impávido el alma
sus garras con desmesura.
Mi dolor le regocija
en su macabro empeño
pues incluso cuando sueño
siento su mirada fija.

miércoles, 24 de enero de 2018

SOY LA POESÍA

SOY LA POESÍA
Soy la poesía, os hablo malherida.
Soy aquello por lo que merece la pena
la alegría, el llanto, la muerte y la vida,
soy la poesía y esta es mi condena.
yo contemplo todo, todo es poesía,
y esta es la piedra angular del dilema,
la poesía está en todo y todo es poesía,
sí, pero no por esto todo es poema.
Plumas de cera de vulgar lenguaje
con todas mis fuerzas os aborrezco
¡oh! cesad os lo pido vuestro ultraje
porque sin duda yo no lo merezco.
¿Pues no me debéis ingratos mortales,
el prístino sentido de la vida,
la alegría y la pena a partes iguales
y el rumor de vuestra voz escondida?
Yo soy la poesía, manantial del nombre,
primaria raíz de toda existencia,
yo que he sobrevivido al tiempo y al hombre
muero ahora en manos de vuestra insolencia.
Yo bautizo al poeta que me merece
y germino en la inquietud de su pecho,
llamaros pues poetas, no os pertenece
porque elegir al poeta es mi derecho.
En mi espíritu reposa el origen,
vosotros no habéis inventado nada,
y vuestras vulgaridades me afligen
porque cada verso es una estocada.
No me someto a vuestra voluntad,
sino que a mi voluntad someto al poeta,
no cederé a vuestra arbitrariedad
pues no es poeta aquel que no me respeta.
Vuestra torpeza ahora quiere que mude
para así justificar vuestras formas,
mas solo es poeta aquel que me desnude,
yo soy la poesía y pongo las normas.

lunes, 22 de enero de 2018

BLOQUEO (sonetillo)

BLOQUEO (sonetillo)
No sé que es lo que me pasa
pero no puedo escribir,
y tanto quiero decir
que el no decirlo me abrasa.

La inspiración se retrasa,
sabe ella cuando venir.
Lo intento... por insistir,
y todo intento fracasa

y acaba en la papelera.
hoy mi pluma está vacía,
lo sabe y se desespera

impaciente en la agonía.
Es inútil, no hay manera,
mañana será otro día.
© Rubén Suárez Valverde
Derechos reservados.

lunes, 2 de enero de 2017

CELOS

                     CELOS
Que no soy tonto y veo como le miras
Parece que te va en ello la vida
Disimulas mal, bebes y suspiras.
El tiempo no logró cerrar su herida.
Que todo secreto esconde mentiras
Como un tenue callejón sin salida
Si vieras el recelo que me Inspiras
Volverías la mirada arrepentida.
Imagino que os quedó algo pendiente
Que mi amor interfirió en su reclamo
Y anclé así en tu corazón, de repente.
Pero el dueño de tu amor me proclamo
Pues te juro y digo sinceramente
Que él nunca te amará como yo te amo.
©Rubén Suárez valverde            @poeta_ruben

domingo, 4 de diciembre de 2016

DESPUÉS DE LA TORMENTA

Te escondo en los versos
De mi pluma a veces triste.
Nadie lo sabe.
Me disfrazo de luz
Y brindo.
Finjo una sonrisa
Que ni yo me creo,
Todos ríen y no sé de qué
O de quien, pero rio.
Llevo interminables
Minutos en una conversación
Sin sentido,
Sin ti,
Sin mi.
Ya nadie pronuncia tu nombre
Al menos delante de mi.
Traicionan la belleza
En una vano esfuerzo
Por callar el eco de mi cabeza
Que con latidos cuento.
Yo solo quiero llegar
Al altar de nuestros recuerdos
Y llorarte,
Ojear el libro que olvidaste con las prisas
Y oler tu perfume en la almohada.
Me pregunto qué harás ahora,
Con quien estarás,
Si quizás tus amigas también
Te han forzado a salir como a mi,
O sin estarás pensando en mi
Acurrucada con tu gato
Viendo una película triste de final feliz,
Un final distinto al nuestro.
Una patética excusa
No me disculpa de marcharme
Y sin saber cómo me encuentro
Con dos copas en la mano,
Aseguran que es la penúltima,
Siempre he odiado la penúltima.
Llevan toda la noche
Intentando presentarme a chicas
A las que no se atreven a hablar
Como si eso fuera bastante
Para olvidarte,
Afortunadamente sus intentos
Son correspondidos con desprecios,
Solo una hubiera accedido
Si no hubiera advertido
Mi cara de aburrimiento.
Me voy, así, sin excusas,
De repente, como la lluvia
Que moja las calles
Y precipita la entrada masiva
De gente al bar.
En efecto, he bebido demasiado,
Lo que funciona no se ha de cambiar.
La intensa lluvia cala mi ropa
Se resbala por mi piel
Como lo hacías tú,
Despacio, húmeda, sutil.
Los que no saben de ti
Dirían que voy haciendo eses
Pero voy dibujando tu silueta.
Si los números del teléfono
No se movieran tanto
Te llamaría ahora que tengo el valor.
Por fin llego a casa,
Al altar de nuestros recuerdos,
Y una frágil luz viste la habitación
De momentos, de risas, de besos,
De tardes de domingos de “peli y manta”
En las que lo de menos era la película.
Una ducha caliente
No consuela tanto como una copa fría
Pero se agradece.
También te dejaste tu pintalabios,
El del anuncio que me dijiste,
Y de pronto siento
Una patética envidia de él
Y maldigo la suerte que compartimos,
Luego de deslizarnos por tus labios
Los dos hemos acabado tirados por el suelo…
Me estorbo en tu ausencia, amor,
Me desgarra tu ausencia, amor,
Y nadie sabe nada, ni siquiera tú.
Deseo que no lo sepas,
Porque si lo supieras
Sería cruel dejarme morir así.
Tengo sueño y no puedo dormir,
Tengo amor y no puedo amar,
Tengo vida y no te tengo a ti.
De qué sirve soñar amando
O de amar soñando
Si no te tengo a ti.
Desvarío, amar y soñar es lo mismo.
Lo único que tiene remedio
En esta vida es la muerte,
¡Ay, amor!
Que el que muere amando ha vivido

Y amándote viviré siempre.

domingo, 16 de octubre de 2016

CIERRA LOS OJOS DEL ALMA PORQUE VOY A BESARTE

No puedo culparte,
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte,
Me decías “cierra los ojos del alma
Porque voy a besarte”
Y yo los abría
Para contemplarte.


No, no puedo culparte
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte
Me decías “calla,
Las palabras se las lleva el viento”
Y de mis labios florecía un te quiero
Que se estampaba contra el silencio
De un fingido sueño.
No, no puedo culparte
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte
Me decías “ soy una estrella,
Que no te ciegue mi póstuma luz”
Y yo me guié por esa estrella
Para recorrer el camino de tu ausencia.
Pero quien iba a imaginar
Entre caricias que hablaban sin voz
Besos que calmaban la sed,
Y miradas que se fundían
En la pasión
Que aquello no era amor…
Quien… quien lo iba a imaginar,
Quizás cualquiera, cualquiera menos yo.

© Rubén Suárez Valverde

jueves, 22 de septiembre de 2016

EL BIEN Y EL MAL

¿Cómo saber lo que es el bien y el mal?
Solo son señales de un camino,
Cada uno pone nombre a su destino
y no todos ven el camino igual.

Y Dime ¿Quien rige su valor social?
Algunos se deben por lo divino,
otros según su interés clandestino,
y otro obedecen a la moral.

No es pues, universal nuestra consciencia
cuando el bien y el mal nos ha dividido.
Di, ¿Cuál Es el el valor de la existencia?

¿Sabes ya para lo que hemos venido?
¿Entonces cómo dicta tu sentencia
lo que está bien y lo que está prohibido?

jueves, 19 de marzo de 2015




Rebosa el cenicero
víctima de mis versos.
Apuro el último trago 
por los que dejamos atrás
y nos esperan.
Tenemos el consuelo de que mentirnos
es fácil, y no es bastante,
ofrecemos la otra mejilla a la verdad
y nos descubrimos en el espanto
profundo de no ser.
Cuánto le debemos al miedo.
¿ Por qué cuestionar entonces,
una vida más vida que nos reclama?

POR QUÉ

Todos alguna vez hemos necesitado un POR QUÉ en nuestra vida.

No entiendo por qué si lo dí todo,
no entiendo por qué del día a la noche
nuestro amor se convirtió en reproche.
Sin un por qué no encuentro el modo
de sacarte de mi corazón.
Si me dijeras que te fui infiel,
que busqué placer en otra piel...
al menos tendrías una razón,
pero fuiste el numen del amor,
del amor que dio rumbo a mi nombre,
del amor que una noche me hizo hombre,
del amor que hoy se torna en dolor.
Si es el primer amor sempiterno
y solo el primero es verdadero,
que tu olvido me de muerte quiero
porque yo no merezco éste infierno.
Jamás volverás a mi, lo sé,
que fui amado es mi único consuelo.
Para olvidarte bien sabe el cielo
que solo necesito un por qué.

domingo, 18 de mayo de 2014

BOHEMIO

Huyes y te encuentras en cada verso
y cada poema se torna en condena
cuando buscas un verso en el reverso
de tu piel que al menos valga la pena.

Perdido, ya no sabes en qué creer,
vives por la noche y por la mañana
te conformas con ver la lluvia caer
en los garabatos de tu ventana.

Abres es libro que te introduce
en las mismas sombras con su dolor
y su inquietud y ya no te seduce
la cálida idea del mundo exterior.

Lees y descorchas un vino barato,
prendes el cigarro con la cerillas
y entonces decides pasar un buen rato
abandonado en tu oscura buhardilla

Pero ves tu ausencia en el negativo
de sueños que escarban la eternidad,
y desnudo, deshojas el motivo
que arroja tu alma a la fría oscuridad

Donde solo eres una vulnerable
presa entre las fauces de la conciencia.
Si, llora, llora y siéntete culpable
de alimentar la eterna competencia

Del que eres, del que fuiste y no serás.
La Inquietud de la Sangre te devora
porque sabes que no puedes dar más:
Desahucias cada noche hasta la aurora

Sombras de la conciencia más profunda
que atormentadas por voces que infligen
psicofonías de tu alma moribunda,
te condenan al templo del origen.

¡Oh! Deshecho del obstinado fracaso,
y entonces ves que aquella íntima oración
que atesoras en el fondo del vaso
apenas alivia la frustración

De no ser lo que podías haber sido
si la innata vocación de tu pluma
o el verso que surge en cada latido
no fuera más que un sueño que se esfuma

En el terrible esnobismo de Nombres
deshabitados que ultrajan su mente.
¡Ah! Qué vulgar síntoma de los hombres
que viven muertos inconscientemente.

Trémulo telón, función terminada,
no hay más noche tras el último trago
ni más versos tras la última calada,
ahora que el sueño vence en un amago

De paz al saciar tu necesidad
de escribir algo que valga la pena,
pero vendrá el día con su realidad
y el poema se tornará en tu condena,

Entonces cuando busques el problema
y te halles perdido en tu vocación,
te consolarás con que en cada poema
al menos desnudaste el corazón.

domingo, 27 de abril de 2014

ESCRIBIR POR NO MORIR (II)



Se derrumba el pétreo jardín del miedo
ante mis pies. Huyo pero me enredo
en los presagios y en las cicatrices
de una inquietud huérfana de matices
que apenas, se vale de abstractas voces,
flamígero abismo que desconoces
y que sin saber por qué  te sostiene
te mece o te hunde según le conviene.
Aquí entre escombros no florece el verbo
que me desate y tan solo soy un siervo
de su silencio y su palabra muda.

Hoy siquiera en la Poesía encuentro ayuda.

domingo, 2 de febrero de 2014

RAZONES

Porque revuelves el fondo,
porque desahucias la noche,
porque no me correspondo
cuando inspiras el reproche,

Porque desnudas la excusa,
porque desdoblas el Ser,
porque te quise por musa
mucho más que por mujer.