NOCHE POÉTICA

POESÍA
La poesía es tan solo otro camino
distinto hacía la temida muerte.
La poesía es el placentero orgasmo
del corazón y sus sentimientos.
Y yo un lujurioso peregrino
que camina errante entre los versos.

R.S.V.



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sábado, 23 de noviembre de 2024

MANDALA


El tiempo solo tiene un destino.
Sus engranajes inmisericordes
giran hacia la nada absoluta.
Todo ciclo consuma la nada.
Contemplad estas palabras
como un epitafio inquebrantable.
Vosotros que recién brotáis
del templo del origen,
habréis de alzar el vuelo
sin anidar más en mis brazos
ni sobrevolar mis orillas.
Vuestros ojos,
ojos por los que yo vi,
y que habrán de contemplar
el albor del siglo venidero,
leerán inadvertidos por la costumbre
los reglones torcidos de la decadencia
escritos en mi frente.
Este cuerpo caerá vencido
por el propio peso de la existencia.
Vuestras manos
que se aferraron a las mías
en el primer esbozo de vida,
habrán de cerrar el telón
de esta obra inacabada.
El polvo reclamará lo que es suyo
y el ciclo habrá consumado la nada.

miércoles, 19 de enero de 2022

NOCTURNO


Contemplo el silencio de la noche,
lo interrumpen lejanos aullidos
y el aislado sonido de un coche.
Puedo escuchar mis latidos
 
Y sentir como mi aliento se funde
con el eco sordo de mis huellas.
Escucho un avión que se confunde
con el tenue palpitar de las estrellas…
 
Silencio. Regresa mudo el nombre
que sin voz me dicta lo que escribo,
pues despierta cuando el hombre duerme
y cuando el hombre duerme yo vivo.

martes, 24 de agosto de 2021

PRESENTACIÓN DE CARNESTOLENDAS

 EL PRÓXIMO DÍA 9 DE SEPTIEMBRE A LAS 19:30  HORAS, SERÁ LA PRESENTACIÓN DE CARNESTOLENDAS EN LA CASA DE CULTURA DE FUENTALIDA (TOLEDO)


En Carnestolendas vemos como el amor se sucede en una vorágine de comedia, traiciones o engaños, porque la vida es así y forma parte de este gran teatro del mundo, y es que Carnestolendas en un reflejo del gran teatro del mundo, es decir, aunque no sea un teatro del todo real es toda la realidad en un teatro.

domingo, 11 de noviembre de 2018

DUELE

                     DUELE
Duele pensar que ya no queda nada,
después de tanto amor, de tanto amor..
nada, sino el peso de mi dolor
y el llanto de esta noche desolada.
Duele pensar, suele tanto pensar
que tras nuestro amor seamos dos extraños,
que no te olvido a pesar de los años,
y que aún sueño con volverte a besar.
Y duele, duele tanto el corazón,
duele, duele tanto que no lo aguanto,
duele esta soledad, duele este llanto,
duele la vida y la desolación.
Y duele asimilar este dolor,
duele saber que no regresarás,
que tras tu adiós no queda nada más
después de tanto amor, de tanto amor...
© Rubén Suárez Valverde

domingo, 28 de octubre de 2018

ESOTÉRICO

Bajo un cielo azul de arcano insondable,
agitado sobre la uniforme hierba,
un pura sangre, negro, indomable,
con largas crines al viento, me observa.

Se mueve de un lado hacia otro nervioso,
relincha, le incomoda mi presencia,
se acerca y se alza ante mi majestuoso
advirtiéndome de la oscura ciencia.

En su mirada aguarda mi naufragio
y sus ojos negros me hacen pequeño,
ya no le incomoda sino el presagio
que siempre se repite en cada sueño.

domingo, 4 de marzo de 2018

Espectro

No lo veo, pero lo siento.
sé de cierto que está aquí
pues merodea tras de mí
siempre que escribir intento.
Sin cuerpo ni identidad
entre las sombras inmerso,
dicta su voz cada verso
y escribo su voluntad,
pues a su rigor me entrego.
Y desde la oscuridad
requiere mi soledad
para su macabro juego.
Siento sobre mi sus ojos
y toda esperanza expira
en la magnitud de su ira.
Son temibles sus enojos.
En laberínticos noches
abandona la conciencia
y crea con cierta violencia
torbellinos de reproches.
Y me persigue su sombra
donde haya oscuridad
y oigo como en soledad
su voz infernal me nombra.
Su presencia es la locura,
no existe si está, la calma,
retuerce impávido el alma
sus garras con desmesura.
Mi dolor le regocija
en su macabro empeño
pues incluso cuando sueño
siento su mirada fija.

miércoles, 24 de enero de 2018

SOY LA POESÍA

SOY LA POESÍA
Soy la poesía, os hablo malherida.
Soy aquello por lo que merece la pena
la alegría, el llanto, la muerte y la vida,
soy la poesía y esta es mi condena.
yo contemplo todo, todo es poesía,
y esta es la piedra angular del dilema,
la poesía está en todo y todo es poesía,
sí, pero no por esto todo es poema.
Plumas de cera de vulgar lenguaje
con todas mis fuerzas os aborrezco
¡oh! cesad os lo pido vuestro ultraje
porque sin duda yo no lo merezco.
¿Pues no me debéis ingratos mortales,
el prístino sentido de la vida,
la alegría y la pena a partes iguales
y el rumor de vuestra voz escondida?
Yo soy la poesía, manantial del nombre,
primaria raíz de toda existencia,
yo que he sobrevivido al tiempo y al hombre
muero ahora en manos de vuestra insolencia.
Yo bautizo al poeta que me merece
y germino en la inquietud de su pecho,
llamaros pues poetas, no os pertenece
porque elegir al poeta es mi derecho.
En mi espíritu reposa el origen,
vosotros no habéis inventado nada,
y vuestras vulgaridades me afligen
porque cada verso es una estocada.
No me someto a vuestra voluntad,
sino que a mi voluntad someto al poeta,
no cederé a vuestra arbitrariedad
pues no es poeta aquel que no me respeta.
Vuestra torpeza ahora quiere que mude
para así justificar vuestras formas,
mas solo es poeta aquel que me desnude,
yo soy la poesía y pongo las normas.

lunes, 22 de enero de 2018

BLOQUEO (sonetillo)

BLOQUEO (sonetillo)
No sé que es lo que me pasa
pero no puedo escribir,
y tanto quiero decir
que el no decirlo me abrasa.

La inspiración se retrasa,
sabe ella cuando venir.
Lo intento... por insistir,
y todo intento fracasa

y acaba en la papelera.
hoy mi pluma está vacía,
lo sabe y se desespera

impaciente en la agonía.
Es inútil, no hay manera,
mañana será otro día.
© Rubén Suárez Valverde
Derechos reservados.

sábado, 9 de septiembre de 2017

POEMA DE UNA NOCHE DESOLADA (Al lector)

Mira, el templo del origen perdura
y ha perdido el valor que lo ensuciaba.
Interpreta la ausencia más oscura,
desdobla la otredad que la eclipsaba,


Siente la primera vez de la nada
y celébrate si tu alma se evade
en el poema de una noche desolada.
Mira, prende el refugio que te invade,


Busca en las cenizas de algo que fue
y oirás como mi alma ingrávida vibra
en tu voz. No cuestiones el porqué,
tan solo desvirga en ti cada fibra


Del verso que burla a la soledad.
Reflejo empañado del corazón.
Afila el verbo de la identidad,
desahucia la verídica invención


Y asume que existe lo que no ven,
lo que sin poema ya no vale nada,
pues nosotros contribuimos también

al curvo horizonte de una mirada.


No diré quién soy, diré lo que es mío.
Siente como el poema me pertenece
y como yo pertenezco al vacío
de un pronombre que ya no me obedece.


Busca conscientemente en lo inconsciente,
mide el tiempo como una esclavitud
y deja que tu sombra te atormente,
pues solo así sentirás la inquietud.

sábado, 27 de mayo de 2017

LA DECISIÓN


Florece la oportunidad
En el jardín de mi tristeza
Y es mi castigo la certeza
De abandonar mi libertad.
Me acechan los remordimientos
En el ímpetu de su asedio
Por tener al fin el remedio
Para escapar de mis tormentos...
Tropiezo con la misma piedra...
El delirio me hace pequeño,
Y los remordimientos en su empeño
Me cubren de venenosa hiedra.
De las espinas temeroso
Pero sediento de ilusión,
Me equivoque en la decisión...
No es fácil cuando estas nervioso.
Me flagelo,me culpo y me odio
Por cada una de mis derrotas,
Pues si hubiera un ranking de idiotas
Sin duda yo ocuparía el podio.
Y me repito: "tonto ¡tonto!"
Pero la posibilidad
De que haya otra oportunidad
Me consuela y será... ¡ muy pronto!

domingo, 4 de diciembre de 2016

DESPUÉS DE LA TORMENTA

Te escondo en los versos
De mi pluma a veces triste.
Nadie lo sabe.
Me disfrazo de luz
Y brindo.
Finjo una sonrisa
Que ni yo me creo,
Todos ríen y no sé de qué
O de quien, pero rio.
Llevo interminables
Minutos en una conversación
Sin sentido,
Sin ti,
Sin mi.
Ya nadie pronuncia tu nombre
Al menos delante de mi.
Traicionan la belleza
En una vano esfuerzo
Por callar el eco de mi cabeza
Que con latidos cuento.
Yo solo quiero llegar
Al altar de nuestros recuerdos
Y llorarte,
Ojear el libro que olvidaste con las prisas
Y oler tu perfume en la almohada.
Me pregunto qué harás ahora,
Con quien estarás,
Si quizás tus amigas también
Te han forzado a salir como a mi,
O sin estarás pensando en mi
Acurrucada con tu gato
Viendo una película triste de final feliz,
Un final distinto al nuestro.
Una patética excusa
No me disculpa de marcharme
Y sin saber cómo me encuentro
Con dos copas en la mano,
Aseguran que es la penúltima,
Siempre he odiado la penúltima.
Llevan toda la noche
Intentando presentarme a chicas
A las que no se atreven a hablar
Como si eso fuera bastante
Para olvidarte,
Afortunadamente sus intentos
Son correspondidos con desprecios,
Solo una hubiera accedido
Si no hubiera advertido
Mi cara de aburrimiento.
Me voy, así, sin excusas,
De repente, como la lluvia
Que moja las calles
Y precipita la entrada masiva
De gente al bar.
En efecto, he bebido demasiado,
Lo que funciona no se ha de cambiar.
La intensa lluvia cala mi ropa
Se resbala por mi piel
Como lo hacías tú,
Despacio, húmeda, sutil.
Los que no saben de ti
Dirían que voy haciendo eses
Pero voy dibujando tu silueta.
Si los números del teléfono
No se movieran tanto
Te llamaría ahora que tengo el valor.
Por fin llego a casa,
Al altar de nuestros recuerdos,
Y una frágil luz viste la habitación
De momentos, de risas, de besos,
De tardes de domingos de “peli y manta”
En las que lo de menos era la película.
Una ducha caliente
No consuela tanto como una copa fría
Pero se agradece.
También te dejaste tu pintalabios,
El del anuncio que me dijiste,
Y de pronto siento
Una patética envidia de él
Y maldigo la suerte que compartimos,
Luego de deslizarnos por tus labios
Los dos hemos acabado tirados por el suelo…
Me estorbo en tu ausencia, amor,
Me desgarra tu ausencia, amor,
Y nadie sabe nada, ni siquiera tú.
Deseo que no lo sepas,
Porque si lo supieras
Sería cruel dejarme morir así.
Tengo sueño y no puedo dormir,
Tengo amor y no puedo amar,
Tengo vida y no te tengo a ti.
De qué sirve soñar amando
O de amar soñando
Si no te tengo a ti.
Desvarío, amar y soñar es lo mismo.
Lo único que tiene remedio
En esta vida es la muerte,
¡Ay, amor!
Que el que muere amando ha vivido

Y amándote viviré siempre.

domingo, 13 de noviembre de 2016

EL CRIMEN (El Heautontimorumenos)

Ayer a media noche maté a un hombre.
Profanó mi oscuridad abisal
despellejando el reflejo carnal
que da sombra y apariencia a mi nombre.
El cual susurraba una y otra vez
con acento que arañaba lo irónico,
mi nombre fluía como un insulto armónico,
como eco destilado en la embriaguez
del miedo. Pero de un valor afónico
que no sé de donde surgió me armé,
y entonces, sin hablar pregunté:
-¿Quién eres?
Silencio.
-Responde- dije- prístina presencia,
espectro latente de la conciencia,
¿profanas mi oscuridad y ahora callas?
¡Dime tu nombre si tienes agallas,
no dejes a medias tu atrevimiento.
Acaba de una vez con mi tormento!
¿Quién eres?
-Tú.
-¿Quién se atreve a burlar de tal manera
la tempestad en mi alma desatada
que bien parece una brisa otoñal
de mueca y de sonrisa disfrazada,
allí, fuera del sudario carnal
que la mantiene triste y prisionera?
-Tú.
Me volví dando la espalda a mis ojos
impulsado por un pánico atroz,
para seguir la estela de su voz
que palpitaba tras unos matojos
devanados con visible maldad,
entre remordimientos tenebrosos.
¡Vestigios malditos de la experiencia
que se agitaban cual monstruos viscosos
en lo más profundo de la conciencia!
Hecatónquiros eran su follaje
y errantes de la Estigia más profunda
sus frutos. Entonces reuní el coraje
de mi alma desnutrida y moribunda,
reavivando su lúgubre fulgor
que iluminaba un místico camino
roído por reproches hasta el espino.
Por reproches que manaban dolor,
por reproches que amputaron mis alas,
por reproches que como réprobas calas
de lágrimas en las que el corazón
se ahoga en su propia desesperación
y en el insomnio de las largas noches,
encharcan las orillas del presente
nutriendo las miserias de la mente.
Reproches, reproches ¡siempre reproches!
Son grilletes de recuerdos hirientes
que condicionan nuestra libertad.
Son esas psicofonías estridentes
que ensordecen nuestra felicidad.
Son racimos de dudas incoherentes
que ceban nuestra viscosa ansiedad.
Y así, encadenado, sordo y cebado,
sorteando cada óbice presentado,
me posé ante la guarida infernal
que violentamente se retorcía,
como si le escociera el propio mal
que tan misteriosamente escondía
con la intención de sellar un final.
Ya fuera con su sangre o con la mía.
Pues poco me importaba, la verdad,
todo en la siniestra nocturnidad.
Y tras esta sangrienta conjetura,
dejando a lo celeste nuestra suerte
y por supuesto, sin temer la muerte,
le hablé con interrogante textura,
para así, engalanar su alma de insulto
y hacer que saliera aquel ser oculto
tras los frutos del palpitante espino,
preñados de ironía como el destino.
-Dime, ¿dónde está ahora la valentía
que minuciosamente te ha traído aquí,
armado de inoportuna osadía
que ejecutas y escondes ante mí?
Entonces aumentaron las convulsiones
en el espino fulgente y maldito
entre pestilentes respiraciones
que arrancaron en mí un terrible grito.
Son inefables aquellas visiones
luciferinas que exhalaba el rito.
Se me encogió el corazón cuando vi
salir entre aquel pestilente miasma
un reflejo translúcido de mi,
la encarnación de mi propio fantasma,
que ahora, dejando atrás su cobardía,
clavó su inquietante e infernal mirada
de color rojizo sobre la mía,
que no pudo sino desorbitada
enfrentarse a los destellos del mal
de incandescente y primario color
manifestados en el ser fantasmal.
Es este sin duda el mayor temor
que pueda sentir jamás un mortal,
enfrentarse desnudo a su interior
siendo uno mismo la herida y el puñal.
Pero no había menguado aún mi valor
ni la intención de sellar un final,
aunque oscilase entre el propio suicidio
y el más intrépido y complejo homicidio,
pues ambos traerían la tranquilidad
que aún sigo implorando en mi soledad.
No aparté de sus pupilas macabras
mi mirada ni tan solo un segundo,
cuando desenfundé nuevas palabras
que brotaron de un impulso profundo:
-¿A quién se debe furia impertinente,
inquietud de mi sangre solitaria,
la amenaza que mantienes latente
en tus respuestas de burla nefaria?
¿Acaso eres la sombra de un gualicho
que tiene como siniestro capricho
devorar mi insufrible levedad?
¿O eres el fruto de la voluptuosidad
de aquel Súcubo que por excelencia
fue fecundado por el Ángel caído?
Dime, ¿ a quién se debe tu presencia?
¿Quién es el Ser infernal que te ha traído
para hacer más amarga mi existencia?
¿Quién profanador, fue el Ser vengativo
que te engendró en mis ruinas a conciencia
sin aparente ni justo motivo?
-Tú.
-¿Qué maleficio es el que se me impone,
qué condena o castigo se supone
monosílaba burla, que merezco,
si ya no sé a qué deidad pertenezco?
Y si los renglones de la experiencia
se escriben en la frente con paciencia
degenerativa. Tinta que se adquiere
a marcha forzada según se muere.
Si todo se aprende tarde en la vida
siendo esto ya una verdad digerida
¿Crees que de verdad castigo merezco?
Si es así, ejecuta tu maleficio,
acaba de una vez con mi suplicio,
porque ya de esperanza no padezco
desde que vencí al motín de los sueños
muertos con sus desengaños y empeños.
Ancló con espectral levitación
en los océanos que esconde mi sombra.
Sentí su estentórea respiración
y todavía siento cómo me nombra.
-¡Oh, delirio! ¡Oh, verídica invención!
Fauna del bosque de la identidad,
tú ridiculizas la soledad.
A ti, ilícita reverberación,
solo te tengo a ti, en nada más creo,
porque tú eres yo y de mi has venido.
Pero hoy te acepto, te rezo y te olvido.
Y fundiéndose en lágrimas del Leteo,
terminó la noche y sus pesadillas.
Soñaré si las voces no me infligen.
Deshojaré para caer de rodillas
mi sombra volviendo al punto de origen.

martes, 1 de noviembre de 2016

EL ZAHORÍ



Tú que siempre saciaste
El impulso de la sed
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Tú que bebiste
De abundantes pozos
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Tú que te bañabas
En profundas aguas
¿Que haces ahora
Bebiéndote el llanto?
Ahora que ha bajado
La caprichosa marea
Que mecía tus sueños
Te desvela la sed.

domingo, 16 de octubre de 2016

CIERRA LOS OJOS DEL ALMA PORQUE VOY A BESARTE

No puedo culparte,
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte,
Me decías “cierra los ojos del alma
Porque voy a besarte”
Y yo los abría
Para contemplarte.


No, no puedo culparte
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte
Me decías “calla,
Las palabras se las lleva el viento”
Y de mis labios florecía un te quiero
Que se estampaba contra el silencio
De un fingido sueño.
No, no puedo culparte
Tú me advertías
Y yo no quería escucharte
Me decías “ soy una estrella,
Que no te ciegue mi póstuma luz”
Y yo me guié por esa estrella
Para recorrer el camino de tu ausencia.
Pero quien iba a imaginar
Entre caricias que hablaban sin voz
Besos que calmaban la sed,
Y miradas que se fundían
En la pasión
Que aquello no era amor…
Quien… quien lo iba a imaginar,
Quizás cualquiera, cualquiera menos yo.

© Rubén Suárez Valverde

domingo, 2 de octubre de 2016

AMANECER

Despierta el sol
Entre las pestañas
De sus secretos.

Sorteo la ropa tirada
Para ir al baño,
Me lavo la cara
Pero no se aclaran
Las dudas.

El espejo de nuestro destino
Sigue empañado,
Apenas logro distinguirme.
No sé quien soy,
Ni qué somos,
Pero recuerdo qué fuimos
Y quien me hiciste ser.

Recuerdo nuestros paseos por Toledo
Robándonos besos
Entre las sombras,
Como dos amantes fugitivos
Que huyen del amor
Pero que dejan demasiados
Recuerdos tras de si
Y acaban siendo alcanzados
Y encadenados en la prisión del deseo.

Y recuerdo domingos grises
Sin coger el teléfono,
Pensando en que si lo de ayer
Estuvo bien o estuvo mal,
Qué importa, lo que importa
Es que estuvo, y que está,
O quizá lo importante
Es que estamos,
O que no estamos
O yo que sé…
Porque nos empeñamos
En morder el polvo
Para echar los mejores,
En rompernos el alma
En mil pedazos
Para decir un te quiero,
Un te quiero, joder,
Un te quiero
Que quizá ya no valga la pena
Pero al menos es sincero.

Huele a café, te has levantado,
Llevas mi camiseta,
Eso significa que hoy te quedas,
Significa que hoy somos
Lo que mañana no seremos
Pero mientras seamos lo que ayer fuimos
No tengo más remedio,
Ni más dicha que amarte.

© Rubén Suárez Valverde

jueves, 22 de septiembre de 2016

EL BIEN Y EL MAL

¿Cómo saber lo que es el bien y el mal?
Solo son señales de un camino,
Cada uno pone nombre a su destino
y no todos ven el camino igual.

Y Dime ¿Quien rige su valor social?
Algunos se deben por lo divino,
otros según su interés clandestino,
y otro obedecen a la moral.

No es pues, universal nuestra consciencia
cuando el bien y el mal nos ha dividido.
Di, ¿Cuál Es el el valor de la existencia?

¿Sabes ya para lo que hemos venido?
¿Entonces cómo dicta tu sentencia
lo que está bien y lo que está prohibido?

sábado, 6 de agosto de 2016

VÉRTIGO


Soy yo cuando soy distinto.
Ya apenas hablo conmigo
ni me encuentro de repente
pero otro adiós ya no duele,
quizá nunca haya dolido.
Ya no lloro lo que escribo
cuando la noche me vence.
El llanto y el poema perecen
quizá en el mismo latido
como el sexo y el instinto
de querernos para siempre.
Voy sin rumbo últimamente,
no encontré mejor camino
para caminar conmigo,
para encontrarme de frente
y al mismo tiempo perderme
quizá en el mismo latido,
en el caos de los sentidos
en donde nacen y mueren
los versos que me mantienen
en vida pero no vivo
en el altar del delirio,
donde la noche me vence
y el rostro se desprende
en las ruinas del olvido,
y en la gravedad del rito
mis propias sombras me ofenden
como el reflejo que prende
cuando todo da lo mismo
una vez que estás vencido.
Bajo un manto de estrellas.